Sus posturas estaban muy distanciadas antes de la reforma laboral y parecen haberse alejado aún más desde que el Gobierno aprobó esta norma. Tanto que a estas alturas la situación parece casi irreconciliable. Los sindicatos y la patronal hacen una valoración muy diferente de esta norma y de las movilizaciones de este domingo en Valladolid. Por un lado, desde CCOO y UGT se exige al Gobierno que rectifique. Eso o la huelga general será «inevitable». Por el contrario, el presidente de la patronal vallisoletana, Manuel Soler, asegura que esta medida no está justificada, ahora ni nunca. El máximo representante de la Confederación Vallisoletana de Empresarios va más allá y, a pesar de estar de acuerdo en líneas generales con lo aprobado, aboga por ahondar un poco más en las reformas para introducir conceptos como el despido sin indemnización. «Es lo que tienen en los países nórdicos y muchos trabajadores españoles se cambiarían por ellos sin dudarlo», sentencia.
Otra parte muy afectada por la reforma es la de los autónomos. El secretario general de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), Armando López, considera que la reforma no beneficia tanto a las pymes como a las grandes empresas. López no considera que la reforma vaya a beneficiar a su colectivo y vería con buenos ojos la convocatoria de una huelga general «para dar un toque al Gobierno».
Cinco preguntas comunes:
- ¿Servirá esta reforma laboral para crear empleo?
- ¿Cree que existían alternativas a su aprobación y qué punto es el que cambiaría?
- ¿Estaría justificada la convocatoria de una huelga general?
- ¿Afectará esta reforma del mismo modo a las pequeñas y a las grandes empresas?
- ¿Cree que las manifestaciones del domingo responden a un sentimiento general de los trabajadores?
Antonio Dïez (delegado provincial de CCOO): «Los políticos solo se han preocupado de satisfacer a Merkel, Sarkozy y a la patronal española»
- En absoluto. Lo que ha querido la clase política con esta reforma laboral es satisfacer a Merkel y Sarkozy y las peticiones de la patronal española para conseguir sus objetivos de liberalismo. Se ha demostrado anteriormente que las reformas laborales que se plantearon nunca funcionaron.
- Evidentemente que había alternativas. De hecho, UGT, CCOO y parte de la patronal estaban por la labor de seguir negociando sin necesidad de llegar a esta barbaridad, que provocará un aumento bestial de los despidos, tanto en el ámbito privado como en el público. Queremos que el Gobierno rectifique y que se impulse el diálogo social. Habría que cambiar muchos puntos, pero el más grave es el ataque a la negociación colectiva.
- Una huelga general estaría perfectamente justificada. Puede que no sea el momento todavía porque la intimidación que provoca estas medidas quizá no lo aconseje. La culminación de estas movilizaciones será un huelga a menos que el Gobierno rectifique.
- Los trabajadores de las pymes son los que más van a sufrir esta reforma, los más desprotegidos. Se ha planteado la desregularización absoluta y el empresario tendrá mucho más fácil abusar.
- Creo que sí. Si había gente que pensaba que el PP era el partido de los trabajadores, ya se han dado cuenta de las mentiras. Hubo una respuesta en la manifestación mejor de la que esperábamos.
Luciano Sinovas (secretario provincial de UGT): «Ojalá me equivoque, pero creo que la convocatoria de una huelga general va a ser inevitable»
- No, con toda seguridad. Está reforma creará más desempleo en los primeros meses, incluso durante un año. Ninguna de las medidas que incluye sirven para reactivar la economía y sí que facilita el despido.
- Claro que había alternativas. Una de ellas era basarse en el diálogo social, que es fundamental porque entre todos los interlocutores se pueden dar alternativas. Se engañó miserablemente a los sindicatos en los acuerdos previos que incluían determinadas condiciones que luego no se han cumplido.
- La convocatoria de una huelga general es un tema muy serio, pero también es un mecanismo para hacer frente a estas injusticias. Ojalá me equivoque, pero va a ser inevitable.
- Seguramente las condiciones que se ofrezcan a los trabajadores de empresas con tres o cuatro empleados no vayan a ser aceptables. Al no haber convenios sectoriales, las pymes van a empezar a competir para ver quién tiene el salario más bajo y las peores condiciones para los trabajadores.
- Sí. Las manifestaciones son una muestra de cómo están viviendo los trabajadores la reforma laboral. Que 25.000 personas salgan a la calle en Valladolid es algo muy importante. Puede que no todos los asistentes tengan la misma visión sobre la norma, pero todos están en contra de ella. Además, había sindicatos de distintas ideologías.
Armando López (Unión de Profesionales y Autónomos): «Esta reforma está pensada para las grandes empresas, que van a ser las beneficiadas»
- Me temo que no, por lo menos en lo que se refiere a los autónomos. El 95 por ciento de las empresas de este país tienen menos de 50 trabajadores y los incentivos y beneficios que incluye la reforma están pensados para las grandes empresas.
- Sí que había alternativas. Antes se podía haber hecho una reforma financiera y arreglar la situación de los bancos. También se podría haber acometido una reforma fiscal. Por ejemplo, es incomprensible que se cotice en función de los módulos de ganancias de hace cinco años, porque la situación ha cambiado mucho.
- Las huelgas nunca son buenas, pero también hay que demostrar unidad cuando se nos ataca sin ninguna justificación. Yo apoyaría a los sindicatos para dar un toque al Gobierno, siempre que todas estas medidas vayan en beneficio de los trabajadores.
- No. Las grandes empresas serán las beneficiadas, que tendrán más facilidades para despedir. En las pymes los trabajadores se consideran como parte de la familia y el despido siempre es el último recurso.
- Sí, responde a un sentimiento general, aunque el trabajador autónomo tiene un concepto diferente del ámbito laboral y de las protestas en la calle. La gente está indignada y esto nos afecta a nosotros como parte de la cadena que somos.
Manuel Soler (presidente de la Confederación Vallisoletana de Empresarios): «Se podría llegar a un concepto como el de los países nórdicos, sin indemnización por despido»
- Sí. No ahora mismo, pero resuelve algunos de los problemas que tenía el mercado laboral y que han hecho que tengamos cinco millones de parados. No sé cuánto tendremos que esperar para ver resultados, pero creo que es necesario que los políticos apliquen las recetas de los economistas y dejen de guiarse por intereses partidistas.
- La alternativa era una reforma aún más profunda, aunque damos esta por buena. Se podría ir a un concepto como el de los países nórdicos, donde no hay indemnización por despido. Yo la dejaría como está. Tiene cosas buenas, como los despidos por causas objetivas.
- Una huelga general nunca está justificada y no creo que haya tanta crispación. Lo que pasa es que los sindicatos todavía viven en la época previa a la revolución. Hace unos meses tuvimos una Elecciones. La gente sabía lo que llevaba el PP en su programa y eso es lo que han votado.
- Ahora va a haber conceptos de flexibilidad en las pequeñas empresas que pueden ser aprovechables. No podemos mantenernos con una legislación de la época franquista, ni podemos andar con paternalismos ni actuaciones tuteladas (en referencia a los convenios sectoriales).
- Lo que está claro es que la gente que no tiene trabajo quiere que se haga algo para solucionar su problema. Las reformas que se han hecho hasta ahora no han funcionado.
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